
Cuando llega el momento de hornear y el horno no puede mantener la temperatura adecuada, o cuando el horno rotativo tarda en recuperar su temperatura, uno ve cómo se escapa esa capa de corteza que tanto se ha trabajado para lograr. Hemos creado un elemento portátil recubierto de oro, que le permite tener un control preciso y constante sobre la temperatura del horno.
Lo importante en su interior
En su núcleo se encuentra un revestimiento de cuarzo recubierto de oro, que genera un perfil de radiación infrarroja de onda corta. El oro refleja eficazmente la energía radiante, por lo que más calor permanece dentro de la cámara de horneado, en lugar de perderse en el marco del horno. El elemento pasa de estado frío a estado de funcionamiento completo en cuestión de segundos, lo que permite un control preciso de la temperatura en el momento en que se necesita.
Las especificaciones son aptas para uso en talleres: configuraciones de 240V o 380V, un diseño compacto que se adapta fácilmente a los interiores de los hornos, y terminales robustos que permiten conexiones rápidas y seguras. En la práctica, esto significa una recuperación rápida después de cargar los alimentos, una distribución uniforme del calor en la superficie de los alimentos, y menos variaciones en la temperatura durante los ciclos de horneado.
Por qué funciona donde se necesita
En una panadería ocupada, el calor debe mantenerse al ritmo de la producción. Este elemento es ideal para los hornos convencionales, ya que mantiene la temperatura adecuada sin necesidad de tiempos largos de recuperación. En los hornos rotativos, estabiliza la temperatura de la cámara rápidamente después de abrir las puertas del horno.
Para procesos de horneado por convección, este elemento complementa el flujo de aire, mejorando el coloramiento de la superficie de los alimentos sin que estos se sequen. El resultado es una calidad de horneado consistente, menos bandejas mal horneadas o demasiado cocidas, y menos consumo de energía por ciclo de horneado, ya que se invierte más tiempo en hornear y menos tiempo en esperar.
Los detalles que garantizan su eficacia
La instalación es sencilla, pero es importante asegurarse de que el elemento no entre en contacto con las bandejas, rejillas o paredes del horno. También es necesario que el termostato pueda manejar los cambios bruscos de temperatura. Se recomienda utilizar herramientas secas y limpias; los aceites y la humedad pueden acortar la vida útil del elemento. Si se trata adecuadamente, el revestimiento de oro garantiza un rendimiento estable, turno tras turno.