
Controlar adecuadamente la temperatura: el secreto para una cocción inteligente
Si estás construyendo una cocina inteligente, un simple temporizador no es suficiente. Piénsalo: si tienes que hornear mil pizzas, no puedes permitir que algunas tengan la corteza quemada y otras el queso frío. Necesitas un sistema de calefacción que responda en tiempo real a las instrucciones del controlador.
Por eso hemos dejado de usar piedras o bobinas para calentar los alimentos. En su lugar, utilizamos tubos de calefacción por infrarrojos de alta precisión.
¿Por qué los infrarrojos? Porque son rápidos.
Las lámparas de ondas cortas no pierden tiempo calentando el aire alrededor de los alimentos; en cambio, dirigen toda la energía directamente hacia la pizza. Es casi instantáneo.
Lo mejor de todo es su baja masa térmica. En un sistema inteligente, esto es crucial. Con elementos de hierro fundido, el calor sigue aumentando incluso después de apagar la electricidad; ese exceso de calor es lo que daña la corteza de la pizza. Con nuestras lámparas, cuando el controlador indica “detenerse”, el calor realmente se detiene.
Detalles sobre los materiales
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para estos tubos. Pero no nos detenemos ahí. Para las pizzas, a menudo añadimos recubrimientos especiales al cuarzo. Esto permite controlar mejor cómo llega el calor a los alimentos, asegurando que se cocinen completamente sin que la parte superior se queme antes de que esté lista la parte central.
Y como no hay dos hornos iguales, no trabajamos con soluciones universales. Adaptamos todo según tus necesidades. Ya sea que necesites una longitud específica para adaptarte a un chasis reducido, una tensión determinada para tu red eléctrica local, o conectores que faciliten los reemplazos, nosotros nos encargamos de todo.
Un consejo importante
Estos tubos emiten una gran cantidad de calor, lo cual representa una gran carga para los componentes electrónicos. Si utilizas un sistema de alta precisión, no escatimes en disipadores de calor para los relés de estado sólido. De lo contrario, tus componentes se dañarán mucho antes de que las lámparas empiecen a desgastarse. Además, asegúrate de que la ventilación funcione bien. Si el aire no circula, existe el riesgo de que el interior del horno se dañe.
Se trata de encontrar el equilibrio adecuado entre el flujo de aire y la refrigeración. Así, tendrás una máquina que cocina perfectamente, cada vez.